En casa de Margarita

Empezó pintando la casa y acabó renovando su hogar. Te invitamos a conocer la historia que hay detrás de sus nuevos muebles.

Artículo 
Alba Riera

Carpinteros de Otter
Xavier Mas y Daniel & Manuel Prats

Fotógrafo
Anthony Perez

Margarita es una mujer cálida, luce una mesa de madera en el centro del comedor y un mueble útil, eficaz, en el que almacena todo tipo de objetos. Menos los libros, que reposan en el mueble y te invitan a charlar con ella. Parece ser que tiene muchas historias que contar. 

Su casa es de esas en las que te quieres refugiar cualquier día de lluvia, o resguardarte del frío. También te evoca a tomar el té, con una amiga, cualquier día soleado. La luz que entra es muy gustosa. Margarita tiene una casa grata, que te complace, y queremos compartir con vosotros su historia. En realidad, la de Margarita y su hogar. 

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Margarita, ¿por qué decidiste renovar tu espacio?

Quería pintar la casa y de paso, aprovechar para hacer alguna reforma que tenía pendiente.

¿Y cómo diste con Otter? 

A través de los paseos con Tura. Coincidimos con María y Miguel (fundadores de Otter) frecuentemente. Por aquel entonces las obras del piso ya estaban en marcha, pero me dieron el contacto de la arquitecta e interiorista Isabel Francoy por si necesitaba algún tipo de ayuda. En un inicio no me planteé ningún acompañamiento y empecé las obras con una empresa de rehabilitación. 

Dos personajes nuevos entran en acción. Tura es la amiga animal de Margarita, seguramente la otra reina del hogar, que rellena de vitalidad todos los espacios vacíos. Qué mejor lugar que la cotidianeidad y la rutina de los paseos perrunos para generar un espacio de confianza y, entre conversaciones espontáneas, acabar renovando un espacio íntimo. Por otro lado, Isabel es la arquitecta e interiorista que se encargó del proyecto. La que hace realidad los muebles que nos acompañan día tras día, con los que nos despertamos y con los que nos vamos a dormir. Ambas, Margarita e Isabel, fluyeron mucho juntas. Isabel colabora con Otter desde 2016 y según dice, “la primera vez que trabajamos juntos ya supe que no iba a ser la última”. 
Margarita cuenta que Isabel apareció al final del proceso de obra, sin embargo, hubo tiempo para todo. Encaminó los acabados y diseñó el mueble del comedor y de la cocina.  
Entonces Isabel, tu diseñaste los muebles. ¿Pero quién los hizo? 

¡Ah, tengo a mis favoritos! No tuve dudas de que Xavi iba a ser un acierto fijo.

Xavier Mas forma parte de la red de carpinteros de Otter y asegura que, gracias a la plataforma, ha conseguido más clientes potenciales. Así pues, el trabajo entre Isabel, Xavier y las necesidades funcionales y emocionales de Margarita desembocaron en soluciones éticas y técnicas.

 

Margarita, ¿qué buscabas? ¿Qué te pasaba por la cabeza?

El piso es pequeño y para mí era importante que el mueble de la sala fuera muy funcional, que se integrara en el espacio. Ahora está acabado y colocado en casa con un resultado excelente, ¡me encanta

Margarita también confiesa que al principio pasó por dudas e inseguridades. En realidad, todo lo que conlleva cualquier cambio, del tipo que sea, augura incertidumbre. Sin embargo, la figura de Isabel y de Xavier fueron claves. Le supieron dar exactamente lo que necesitaba para conseguir el producto final idóneo: tiempo y espacio.

"Fueron educados, considerados, y trabajaron con respeto y sensibilidad. Todo era fácil con ellos y mostraron un nivel humano muy alto."

El resultado cumplió las expectativas de todos los implicados, sin duda. El mueble aporta luz, confort, armonía, belleza y funcionalidad, según sus propias palabras. 
Finalmente, les pregunto a las implicadas sobre el efecto de un proceso marcado por el híbrido entre lo digital y lo físico: ¿Cómo se acoplan los procesos artesanales dentro de una plataforma online, como Otter? La respuesta es unánime, porque al fin y al cabo el valor reside en el trabajo humano, y este no es incompatible con ninguno de los dos mundos en los que transitamos actualmente. Al contrario, el equilibrio entre ambos garantiza facilidades y agiliza cualquier proceso. ¿Por qué será que a menudo despegamos la digitalización de cualquier proceso artesanal? ¿Son mundos antagónicos o andan de la mano?
¡Dejamos la pregunta abierta para próximos artículos!

 

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